miércoles 23 de junio de 2010

Darío y Maxi están presentes en cada lucha!

Darío y Maxi eran dos pibes comunes, dos pibes que construían en los barrios, y luchaban por una vida mas digna. Allá por aquellos anos donde de los barrios, íbamos reconstruyendo una alternativa popular, una alternativa de cambio.

Darío y maxi son dos compañeros que simbolizan no solo la lucha y el sacrificio que ellos emprendían día a día, sino mas bien la lucha de todo un pueblo, de un país, desde La Quiaca a Ushuaia. Que resistía contra el avance de las políticas de vaciamiento y hambre, planificadas desde la dictadura para delante, con los Alfonsín, los Menem, los Duhalde, los Macri, los Kirchner, y todos esos hijos de puta.
Son la expresión, de la organización y la lucha. De la esperanza. Darío y Maxi no pueden entenderse, sin la resistencia, sin las puebladas de Cutral-Co y Mosconi, sin la rebelión del 2001, pero tampoco sin el trabajo gris, sin el trabajo diario, de generar conciencia, que se expresaba en accio¬nes concretas. Por eso estos compa¬ñeros también son Teresa Rodríguez, son Aníbal Verón, son Pocho Leprat¬ti, son los muertos de diciembre del 2001, son Fuentealba.


El 26 de Junio de 2002 miles de manifestantes se habían movilizado para realizar el corte del Puente Pueyrredón, Sin embargo al llegar se encontraron con más de cua¬trocientos efectivos de cuatro fuerzas de represión uniformados y de civil. La novedad era que al menos dos “grupos de tareas” se conformaron de forma ilegal disparando con balas de plomo contra los manifestantes en una operación policial que escondía una operación política para des¬acreditar y desarticular a las organizaciones piqueteras

Sin embargo, los responsables políticos de esta operación no solo siguen libres, sino que con total impunidad y sin escrúpulos, vuelven a ser candidatos, como el caso de Eduardo Duhalde, máximo responsable de los asesinatos, siendo el Presidente de la Nación en aquel entonces y quien diera la orden de la represión; Felipe Sola, gobernador de la provincia de Buenos Aires, hoy otra ves candidato; y otros que siguen ocupando cargos en el actual gobierno, como Aníbal Fernández, en aquel entonces Secretario de la Presidencia, hoy Jefe de Gabinete de los Kirchner.

Hoy a 8 años seguimos en pie, luchando, construyendo poder popular desde abajo, desde los barrios, desde las fabricas y trabajos, desde escuelas y universidades, para que de una vez por todas construyamos una salida a las injusticias que vivimos día a día

Porque es en la lucha donde nosotros como pueblo, aprendemos a caminar y a construir nuestro propio destino. Y es una lucha, en la que de un lado están los ricos, están los jueces, esta la policía, están los gobiernos, y del otro un pueblo desocupado y trabajador; lucha que muchas veces deja compañeros en el camino. Por los que debemos seguir adelante.

No es la sangre de una persona: es la sangre de un pueblo, que siembra rebeldía, que nos carga de odio y de amor, para seguir adelante. Porque las causas siguen siendo las mismas.


La lucha sigue, vamos a pelear hasta ser Libres


Agrupación juvenil La CHE,
Agrupación Vecinal de Trabajo Voluntario Che Guevara,
Centro Comunitario El Rancho,
Corriente Sindical Leandro Fote,
ESPORA (Estudiantes por la Resistencia) Zona Oeste,
FER (Frente Estudiantil Revolucionario),
Frente Territorial Barrios Unidos,
Poder Barrial


Concentramos este 26 a las 10am en el hall central de Constitución... prendete

lunes 7 de junio de 2010

De la totalidad a las partes

Algunas aproximaciones para estudiar el avance represivo y pasar a la acción.

No se trata de desear éxitos al agredido,

sino de correr su misma suerte,

acompañarlo a la muerte o a la victoria

Ernesto Che Guevara

¿De que hablamos cuando se habla de avance represivo? ¿Es solo un capricho de Hallu procesar estudiantes por luchar por la educación pública y gratuita? ¿Es casualidad que se encuentren procesados tanto por cuidad, como por nación, como por el rectorado de la UBA militantes de todas las fuerzas políticas de izquierda? Para analizar estos procesos con mayor profundidad no solo debemos ver la realidad de la UBA sino el contexto del país y de Latino America.

Arrancamos el 2010 en el escenario de una crisis mundial, cuyas contradicciones se manifiestan más evidentemente en los países centrales, ejemplos claros hoy en día se observan en Grecia y España.

Pero en el marco de un sistema capitalista mundial, los países subdesarrollados, debido al rol estructural que ocupan en él, necesariamente se ven enmarcados en ella solo que no de manera idéntica a los países del primer mundo, sino que con las características propias de los países dependientes. Es en este sentido que América latina viene soportando una crisis sistemática que arroja a sus pueblos al hambre, la miseria, el desempleo, la superexplotación y el saqueo de sus recursos naturales.

El interés por resolver esta crisis- que dentro del propio sistema solo puede resolverse a través de la fuerza y la violencia - garantizando la tasa de ganancia de los ricos, la opresión de los pobres y el control político para frenar el avance de los movimientos sociales, explican en parte la contraofensiva imperialista sobre América Latina en todos los niveles.

En este marco, se evidencia el giro a la derecha recalcitrante de gran parte de los gobiernos del continente. El caso más representativo de esto es el rearme de Colombia, que tras la firma del tratado de “Acuerdo complementario para la cooperación y asistencia técnica en defensa y seguridad entre los gobiernos de la República de Colombia y de los Estados Unidos de América” se sanciona una alianza entre ambas naciones por diez años, habilitando todo tipo de actividades entre ambos países “realizando operaciones de espectro completo”, con el único objetivo de socavar de manera conjunta la viva resistencia del pueblo de ese país, bajo la cobertura ideológica de la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico. En Haití, la tragedia atravesada posibilitó introducir flotas militares y poblar de yankees todo el país para forjar su retaguardia militar en el sector del caribe.

El mismo panorama se vislumbra en Chile, con la asunción de la ultraderechista Piñeira, quien a partir de la tragedia por el terremoto ocurrido, llevo adelante una gran represión contra los sectores más vulnerables. El golpe de Estado en Honduras y desde hace un tiempo el gobierno fascista de Alan García en Perú (en donde actúa con mayor crueldad la ley antiterrorista), son otros casos claros de este modelo de gobierno. Ni hablar de la reactivación de las IV flota del Comando Sur que avanza sobre las aguas de nuestro continente, teniendo a cargo hombres de elite que son seleccionados para las más duras operaciones especiales. Por ultimo en abril, el gobierno Paraguayo ante la lucha de las organizaciones de izquierda y el campesinado, declaro en el norte del país el “estado de excepción”, esto quiere decir que: “el Ejecutivo puede ordenar la detención y el traslado de personas, así como prohibir o restringir reuniones públicas y manifestaciones”, e incluyó la militarización de la zona.

En el marco nacional, pareciese que todavía es posible gobernar con el consenso, pero también hay representantes de estos sectores que abiertamente se alían al sector más derechista, esto incluye a los Duhaldes, a los De Narvaez, etc. Uno de ellos es el actual jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri que a lo largo de su gestión no hizo más que profundizar una política represiva sin tapujos en contra del pueblo pobre y los luchadores. En su obstinación por mantener a los pobres e indigentes fuera del espacio público de la ciudad, llevó adelante lo que fue la patota de la U.C.E.P. Las escuchas ilegales del espía Ciro James, el frustrado ministro de educación abiertamente fascista Abel Posse, la nueva policía “antipiquetes”, cuya función principal es socavar las luchas de los que se oponen a este sistema, demuestran la manera de gobernar de aquellos mas alineados a las políticas represivas.

Actualmente Macri sale a declarar a favor de la reforma del código contravencional para endurecer las sanciones contra “trapitos”, limpiavidrios y manifestantes que usen palos y capuchas y avanza sobre las familias que habitan en los hoteles de la ciudad, quienes tras la quita de los subsidios habitacionales, no tienen otro destino que quedar en la calle. Hoy estas familias, están llevando adelante una gran resistencia, exigiendo su derecho a tener una vivienda digna, peleando en cada desalojo y en unidad en los barrios mas organizados como la zona de Constitución, en donde cada desalojo es aguantado por diferentes familias de diferentes hoteles.

En este contexto, el gobierno nacional no puede más que cumplir el papel que – como dijo el Che- históricamente llevan adelante las burguesías autóctonas en América Latina, el de ser el furgón de cola del imperialismo. Como ya hemos dicho este proceso no se lleva de manera abierta como en otros países de America sino que solo viene avanzando en la criminalización de la protesta. Ejemplo de esto es la sanción en 2006 de la ley antiterrorista en nuestro país, ya sancionada en todo el resto del continente, que si bien no se despliega del todo todavía en Argentina, ya ha sido utilizada en los casos de la detención de Roberto Martino (MTR) en estos días y de los 5 anarquistas que protestaron frente a la embajada de Grecia, (caratulados de “prepotencia Ideológica”). El referente del MTR, ha sido caratulado de “antisemitismo” y de intentar “imponer ideologías”, al manifestarse en contra de las políticas de estado del gobierno de Israel y hoy se encuentra detenido con presos comunes. Un caso parecido es el de Juan Carlos Beica de Convergencia de Izquierda condenado por “antisemitismo” y en el mismo plano aparecen los juicios a los compañeros de Quebracho por el escrache realizado al local de Sobisch por el asesinato de Fuentealba. En menos de un mes no solo ha entrado en rigor la ley antiterrorista, sino que además se procesaron en un mismo tiempo a diferentes referentes del movimiento social.

Pero también para poder llevar adelante esta tarea, el gobierno pone representantes que garanticen la ganancia de los poderosos, el desempleo, la miseria, y la agudización del vaciamiento del sistema público de salud y educación. En educación, este es el papel que juega el rector Hallú desde el gobierno de la Universidad de Buenos Aires.

Durante su mandato pasado, esta intención se materializó en una serie de medidas tales como: aprobar una partida presupuestaria de más de $50.000 para financiar la publicidad de los postgrados pagos, cuando en la UBA el 50% de los docentes trabajan gratis; colocar agentes de la SIDE, que participaron activamente en la dictadura, en la gestión del Pellegrini; pasar 24 materias de grado a post grado en veterinaria e intentar cerrar del CBC de Merlo, sede a la que asistían las estudiantes más pobres de toda la UBA.

Este año, la contraofensiva también se manifiesta al interior de la UBA. El mismo rector reasume con la complicidad del gobierno, que le prestó el congreso y las fuerzas represivas para hacerlo de manera totalmente ilegítima y reprimiendo estudiantes.

En un contexto general de represión del movimiento estudiantil, que incluye la reapertura de las causas del CBC de Merlo, el procesamiento del ex presidente del centro de estudiantes de la facultad de sociales por la toma del estacionamiento, el juicio a los estudiantes y docentes de la facultad de arquitectura por luchas por los cursos de verano y las contravenciones a los compañeros que cortaron la calle en solidaridad con la lucha de Kraft-Terrabusi, los estudiantes no podemos quedarnos con los brazos cruzados.

Si bien los sucesos relatados pueden generar un sobre salto, creemos que no es necesario caer en un catastrofismo que nos lleve a conclusiones erradas. La dominación capitalista ha tenido siempre dos patas latentes, la del consenso y la represión, y no nos debe extrañar el uso de esta, pero si estar atentos a estas nuevas oleadas que privilegian la violencia en su dominación.

Disciplinar al movimiento estudiantil luego de que este se haya manifestado mediante la acción directa en las ultimas luchas, (para impedir el cierre del CBC de Merlo -tomando el rectorado-, para ocupar un espacio necesario y de lucha en sociales como el estacionamiento, y para demostrar el malestar con esta reasunción de Hallú, enfrentándose con la policía) es una de las primeras tareas que el rector intenta llevar acabo.

Pero tampoco debemos ser ajenos a lo que pasa en nuestro contexto, sobre todo en la cuidad de Buenos Aires con este gobierno cuasi fascista y con los procesados del conjunto del movimiento social.

Es en este sentido que el movimiento estudiantil debe estar dispuesto a resistir junto a la clase trabajadora y el pueblo pobre, retomando sus métodos históricos de lucha que han sido tan dejados de lado a partir de la hegemonía de la izquierda institucional en la universidad.

Tenemos que manifestarnos en la calle, poniendo el cuerpo a los desalojos, en las zonas mas carenciadas de la cuidad, para impedir que cada vez mas la vivienda sea un derecho ajeno para los trabajadores.

Debemos tomar las calles y las instituciones necesarias, en unidad en la acción contra el avance represivo y el vaciamiento de la educación pública y gratuita. Dejar avanzar a este rector, no solo es ser cómplice de la mercantilización de la educación, sino que es además demostrar debilidad de un movimiento estudiantil que no se opone con fuerza ante la criminalización de la protesta.

En ese camino estamos, construyendo un moviendo estudiantil combativo, en ese camino seguiremos.
“Luchar, Crear, Poder Popular”

La Brújula en el FER

Ni mito, ni moda: el Guevarismo hoy

Una tarea de la etapa actual es rescatar de la figura del “Che” (vaciada de contenido por sus enemigos) su pensamiento político, su visión del mundo, su teoría y sus aportes al campo de la intelectualidad de los oprimidos. De la imagen del “guerrillero heroico” alimentada por los oportunistas, no se menciona la formación política que tubo Guevara, de sus lecturas de Mariategui, Marx, Lenin, Engels, Mao. No se habla de sus críticas al populismo, al reformismo, al estalinismo. Es hora de separar la imagen del póster para pasar a retomar sus enseñanzas y entender su praxis.

La filosofía del Che


El Che entendía el marxismo de manera antidogmática, es decir que no debía ser “ni calco ni copia” de lo dicho por Marx. Pero esto no significa que no tenga que ser ortodoxo, rescatando los principios fundamentales y su método, pero aplicándolo de manera creadora en las situaciones concretas particulares. Su aporte fundamental a esta teoría ronda con respecto al lugar de los hombres en el proceso revolucionario.

Para el Che el marxismo es ante todo la filosofía de la praxis, basándose en una tesis clave: “no solo hay que interpretar la naturaleza, es preciso transformarla”. Esta filosofía de la praxis, es una unión dialéctica entre la teoría y la práctica. Esta concepción de praxis se enfrenta con el mecanicismo y el economicismo, desarrollado teóricamente de manera muy clara por un integrante de la II Internacional, Kautsky, que interpretaban “no esta en nuestro poder hacer la revolución, como no esta en el poder de nuestro adversario impedirla” (1).

Lenin es uno de los primeros en discutirle a esta concepción mecanicista y retomar al marxismo revolucionario, insistiendo en el papel histórico que tiene la iniciativa de la vanguardia y de las masas populares para la revolución. Esta corriente es la que retoma Guevara, ya que no concibe en modo alguno la historia como mecánicamente determinada por una acumulación de fuerzas económicas, sino que si bien es importante estudiar y entender que son las contradicciones económico-social las que crean las condiciones objetivas necesarias para la llegada de la “situación revolucionarias”, sin la acción racional, tanto de la vanguardia como de las masas populares, no seria posible una revolución. Es decir que se debe tener en cuenta al hombre como “expresión viviente de la lucha de clases”, para así emprender la construcción de la nueva sociedad. Podemos leer de manera muy clara en estas líneas cual es su interpretación de la filosofía: “Marx pensaba en la liberación del hombre y veía al comunismo como la solución de las contradicciones que produjeron su enajenación, pero como un acto conciente…el hombre es el actor conciente de la historia. Sin esta conciencia, que engloba la de su ser social, no puede haber comunismo”.

De esta frase se desprende con claridad la necesidad inminente de la construcción del “hombre nuevo” en todo proceso revolucionario. Por eso la tarea es construir nueva subjetividad constantemente, ya que mientras el hombre transforma al mundo a la vez se transforma a si mismo. Este hombre nuevo debe desarrollar su humanismo, humanismo internacionalista, y antes que nada, humanismo proletario, ni cristiano, ni individualista, ni pacifista. Es proletario por que comprende la lucha de clases, por que elige estar del lado de los oprimidos y se delimita con claridad a sus enemigos de clase, los opresores.

Esta concepción con respecto al lugar del sujeto en el marxismo es lo que lo llevo a discutir con la URSS en el gran debate de 1963-64 en Cuba. En donde plantea que la organización de los nuevos países socialistas con respecto a la producción fabril, no hace otra cosa que seguir alimentando el germen de la mercancía y generando como resultado que se siga sustentando el sistema capitalista. Resulta muy interesante este debate por que analiza el lugar del sujeto en las fuerzas productivas, pero será un punto a desarrollar en otra prensa.

Los métodos de lucha

Todos los autores que escribieron desde el lado de los oprimidos plantearon el problema del poder, por que entendían que solo luchando por él es como se puede cambiar la historia para que los de abajo puedan construir una sociedad sin clases.

El carácter del estado burgués es lo que hace necesaria su destrucción, el estado con todos sus instituciones siempre defienden los intereses de los ricos, fallando a su favor y no como mediador de clases como intentan hacer creer otras filosofías no marxistas o revisionistas. Max Weber (un clásico de la sociología, muy alejado de toda teoría marxista) define al estado como “el monopolio de las fuerzas represivas”, estas fuerzas represivas son las que garantizan la dominación de clase, garantizando los intereses de las burguesías nacionales y el imperialismo.

Todo aquel que considere que la sociedad esta dividida en clases y que estas se encuentran en lucha, debe entender también que esta lucha toma diferentes formas, y ante esto las clases oprimidas deben tomar todo método de lucha, y llevarlo, como sostenía el Che, “hasta donde lo lleve el enemigo”. Es decir que si el poder, en tanto relación de fuerza se dirime a través de la fuerza material, esa fuerza material entendía Guevara no podía enfrentarse de manera insurreccional y espontánea, sino que debía haber una organización, ya que al entender que los hombres no son meros reflejos de las situaciones objetivas, estos deben ser concientes en las “situaciones revolucionarias” de su papel en la lucha de clases. Una cuestión clave para entender la violencia desde el punto de vista marxista es la frase que cita el Che de Lenin, la cual dice: “es la continuación de la política por otros medios”, es decir que esta no esta antes, cada acción debe tener una fundamentación política, la política es la que guía a la violencia, no esta a la política.

Ahora, si bien la violencia revolucionaria es legítima, justa y necesaria, no podemos entender que solo con ella se realizaran revoluciones. El estado burgués tiene dos tácticas para mantener su dominación, la coerción y la coacción, si pensáramos que el pensamiento de Guevara y el accionar revolucionario fuese el de enfrentar solo la violencia de los de arriba estaríamos cayendo en el foquismo. El foquismo es la errónea síntesis de la teoría del Che Guevara y de la experiencia Cubana que desarrollo el francés Régis Debray, diciendo que no hubo casi lucha urbana, ni lucha política y que la revolución surge de una foco en la montaña, por lo tanto no hay que esperar las condiciones sino que hay que construir focos armados por todo Latinoamérica. Las corrientes oportunistas (como el reformismo, posmodernismo, etc.) han alimentado la idea de que el Guevarismo es el foquismo, desconociendo que el Che Guevara en vida leyó el texto de Debray y no compartió para nada su punto de vista.

Para el Che toda acción debe estar siempre vinculada a la lucha de masas, “es importante destacar que la lucha guerrillera es una lucha del pueblo (…) su gran fuerza radica en la masa de la población” (2). Su teoría no niega la construcción de contrahegemonía ni de poder popular, al contrario las refuerza constantemente.

Para el Che las condiciones objetivas están dadas en toda Latinoamérica, lo que es necesario “acelerar” son las condiciones subjetivas, definidas por él como “la conciencia de la necesidad de un cambio en una situación social dada y la certeza de la posibilidad de ese cambio” (3). Esto se realiza con acciones de vanguardia y construyendo poder popular como se hiciera en cuba en las zonas liberadas, (la reforma agraria en Sierra Maestra, o como hizo el mismo Che en su columna de Camaguey, formando asociaciones locales de obreros agrícolas). El poder popular implica que el pueblo toma las decisiones con respecto a la producción, la salud, la educación, la vivienda, y aparece ante el poder burgués capitalista como un poder alternativo, como una posibilidad de cambio. Ese doble poder debe ser acompañado de una contra hegemonía, cultural, ideológica y teórica.

Pero la calve en el pensamiento de Guevara es que ninguna debe llevarse por separado, la violencia debe ser el fiel reflejo de la masa, y toda acción llevada adelante debe encararse hacia la finalidad de la lucha revolucionaria, la toma del poder por el pueblo pobre y trabajador, para construir una sociedad mas justa

El Che y los estudiantes

Guevara realizó muchos artículos y discursos dedicados a la juventud y a los estudiantes. Para él la juventud era la encargada de llevar adelante las ideas y la conciencia, era la principal base de sustento de la construcción del hombre nuevo. Si las nuevas generaciones no entendían la ética revolucionaria, si no comprendían que solo de sus prácticas y de su estudio conciente de la realidad, el socialismo podía llevarse adelante, entonces, la revolución solo sería una revolución política y momentánea. En la construcción de un nuevo hombre solidario, que avanzara por todo Latinoamérica combatiendo al capitalismo, la juventud jugaba y juega un papel calve. Es ella la que debe sentir las desigualdades en cualquier rincón del planeta como propias, debe sentirlas comprenderlas y actuar, por que tiene por delante toda la vida y por que no se encuentra, todavía, atada a todas las instituciones burguesas ni a la ideología imperante que acostumbra a normalizar la pobreza, la injusticia y la desigualdad.

Por eso le encarga a los jóvenes la tarea de trabajar voluntariamente, entendiendo a este voluntarismo no como caridad dentro de este sistema, sino como acciones diarias que construyan poder popular.

Pero también les habla en reiteradas ocasiones a los estudiantes, y les demanda la tarea de utilizar a “la ciencia como un fusil”, es decir enfrentarse dentro del campo de la ciencia, o de las maneras de conocer del hombre, a la ciencia burguesa. Y que este camino sea teórico pero a la vez practico, “que la universidad se pinte de negro, de mulato… de pueblo” les va decir a los estudiantes de medicina, y que tengan en claro que ellos están ahí por que hay un pueblo que los necesita y que su conocimiento debe ser puesto en practica para los intereses de la clase trabajadora, no de los empresarios ni los políticos corruptos.

Y como sujetos de vanguardia y como creadores de nuevas subjetividades, también les demanda la tarea de formarse, es decir de tomar los conocimientos de los intelectuales de la clase, de no ser “hijos de la mera practica” y tomar las viejas experiencias, de comprender la teoría, por que solo así los hombres y mujeres pueden transformar la sociedad y anticiparse a los hechos para poder actuar correctamente.

Estas tareas deben ser tomadas hoy en día más que nunca, las enseñanzas del Che y sus aportes deben estudiarse y llevarse a la práctica. Los jóvenes y los estudiantes seguimos teniendo los mismos objetivos, por que la sociedad desigual y dividida en clases es la misma que conoció y estudio el Che. Por eso, debemos como él, estudiar los métodos y las teorías necesarias para aplicarlas de manera creadora pero no dudar nunca de estas herramientas que la historia nos ha aportado. Por que sino actuaríamos en desventaja contra un enemigo que sí estudia y aprende de las lecciones de la historia, y nos domina en todos los aspectos.

Esta es una pequeña síntesis del pensamiento de Guevara que para nada puede contemplar la totalidad de su teoría, pero si retomar algunos puntos de su pensamiento que nos inspire en la construcción de un movimiento estudiantil activo y combativo que aporte en el día a día a la revolución.

(1) Der Weg zur Macht, Karl Kautsky, 1910.

(2) La guerra de guerrillas, Ernesto Guevara, 1960.

(3) Mensaje a los argentinos el 25 de mayo de 1962, Ernesto Guevara.